Verano 2027: cómo planificar las semanas de campus
Organizar el verano de los niños pide más planificación de la que parece. Te proponemos una guía para el verano 2027: cómo repartir las semanas, combinar el campus con vacaciones y trabajo, usar el horario ampliado y evitar los errores de última hora.

Para muchas familias, el verano es una cuestión de logística: los niños terminan el colegio en junio y los adultos no siempre tienen las mismas semanas libres. Por eso conviene empezar a planificar con tiempo, aunque el verano parezca lejano. Esta guía te ayuda a organizar el verano 2027 con un campus por semanas, sin dar fechas por hechas y con un método que sirve cualquier año.
Empieza por el calendario escolar oficial
El punto de partida es saber cuándo terminan las clases y cuándo empieza el curso siguiente. En Andalucía, el calendario escolar lo publican las Delegaciones Territoriales de Educación y puedes consultarlo, por provincia, en el portal de calendario escolar de la Junta de Andalucía. Consulta siempre el de tu provincia y el de tu centro, porque pueden tener matices, y no des por hecho ninguna fecha hasta verla publicada en la fuente oficial.
Con el fin de curso claro, tienes el marco de tu verano: las semanas entre el último día de clase y el inicio del curso siguiente.
Después, tu calendario familiar
Antes de mirar campus, reúne la información de casa:
Vacaciones de cada adulto, con las semanas que pueden solicitar.
Semanas con ayuda familiar (abuelos, tíos) o con planes especiales (viajes, visitas).
Semanas críticas, aquellas en las que nadie puede quedarse con los niños.
Hermanos con edades distintas y si necesitan el mismo tipo de plan.
Con esto puedes dibujar un mapa sencillo: qué semanas están cubiertas y cuáles necesitan alternativa.
Cómo repartir las semanas
No hace falta llenar todo el verano de campus. Un reparto equilibrado suele funcionar mejor:
Semanas de campus para cubrir los periodos laborales de los adultos.
Semanas de descanso o de vacaciones familiares.
Semanas flexibles, reservadas para imprevistos o para alargar el descanso.
Cuando el campus permite inscribirse por semanas, como el nuestro, puedes combinar con libertad. Pregunta siempre si hay que elegir semanas consecutivas o sueltas, y qué ocurre si hay que cambiar una.
El horario, un factor clave
Las jornadas de campus no siempre coinciden con los horarios laborales. Por eso conviene mirar el horario base y las ampliaciones. En el Campus de Verano de Betta Eventos, el horario base es de 9:00 a 14:00 y se puede ampliar, desde las 7:30 hasta las 15:00, con aula matinal y permanencia, que se solicitan al apuntarse. Si tu jornada empieza temprano o termina tarde, calcula cuánta ampliación necesitas antes de decidir.
Pensar en cada niño
Cada niño vive el verano de manera distinta. Antes de inscribirle, hazte estas preguntas:
¿Qué le gusta? Deporte, manualidades, agua, juegos en grupo.
¿Cómo lleva estar con otros niños durante varias horas?
¿Prefiere ir con amigos o conocer gente nueva?
¿Necesita una adaptación los primeros días?
¿Tiene necesidades de salud o alergias que deban conocer los monitores?
En nuestro campus combinamos multideporte, talleres y manualidades, piscina diaria y fiestas temáticas para cerrar cada quincena, así que hay opciones para gustos distintos. Cuéntanos qué le gusta y lo tenemos en cuenta.
Cuándo empezar a moverse
Tan pronto como tengas el calendario familiar, empieza a informarte. Pregunta a los campus cuándo abren las inscripciones, qué semanas ofrecen y si tienen plazas limitadas por grupo de edad. En nuestro caso, las plazas son limitadas por grupo de edad, así que reservar con antelación ayuda a asegurar el sitio. Consulta las semanas disponibles y la inscripción para ver lo que hay abierto en cada momento, sin dar nada por supuesto.
Un ejemplo de cómo repartir un verano
Para que se vea con claridad, imagina una familia en la que los dos adultos trabajan y solo pueden coger vacaciones en semanas distintas, con ayuda puntual de los abuelos. Un reparto posible sería este:
Primeras semanas tras el fin de curso: campus, con horario ampliado si hace falta, mientras los adultos siguen en su puesto.
Semanas con vacaciones de un adulto: el niño va al campus solo algunos días o descansa en casa, según el plan.
Semanas con los abuelos: descanso o actividades más tranquilas, cambiando de ritmo.
Últimas semanas antes del inicio de curso: una semana de campus para retomar rutina y volver a ver a los amigos, o una semana de descanso, según cómo esté el niño.
No es una fórmula: cada familia tiene su combinación. Lo importante es que el plan esté escrito y compartido, para que todos sepan quién se hace cargo de cada semana.
Qué preguntar antes de decidir
Además de los horarios, comprueba lo esencial: protección de menores, vigilancia de la piscina, gestión de alergias y adaptación al calor. Tienes las diez preguntas clave en nuestra guía cómo elegir un campus de verano.
Errores frecuentes al planificar
Esperar a junio para empezar a buscar.
No mirar el calendario de tu centro y suponer que es igual que el de otro.
Llenar todas las semanas sin dejar descanso.
Olvidar el horario ampliado hasta que ya no hay plaza.
No hablar con el niño sobre lo que le apetece.
Dejar la documentación (autorizaciones, datos médicos) para el último día.
Checklist rápida
Cuándo | Qué hacer |
|---|---|
En cuanto haya calendario | Consultar el calendario escolar oficial de tu provincia |
Con tiempo | Mapa de vacaciones y ayudas familiares; lista de semanas a cubrir |
Al abrir inscripciones | Elegir semanas y horario; enviar datos y autorizaciones |
Semanas antes | Preparar mochila, material y hablar con tu hijo |
Cada semana | Repasar qué llevar: bañador, toalla, crema solar, gorra, botella de agua y ropa cómoda |
¿Te ayudamos a organizarlo?
Si quieres saber cómo funciona el Campus de Verano, mira la página del Campus de Verano y, cuando lo tengas claro, haz la inscripción. Y si tienes dudas concretas sobre horarios o grupos, cuéntanoslas desde la página de contacto.



